Un proceso estructurado y transparente que garantiza la máxima generación de valor en cada fase del ciclo de inversión. Cada etapa está diseñada para minimizar riesgos y maximizar resultados.
Primer contacto y diagnóstico. Análisis de la tipología de activos, estimación del valor de mercado y estudio de la situación de explotación actual. Definición del perfil de riesgo y objetivos.
Selección y estructuración de activos, elaboración del plan de negocio por activo, valoración técnica de inmuebles y análisis de aportaciones no dinerarias. Diseño del vehículo jurídico más eficiente.
Valoración completa de activos, due diligence técnica, legal y financiera en profundidad, análisis de rentabilidad proyectada y diseño de la estructura de gestión OPCO. Preparación del dossier de inversión.
Selección de activos como colateral, valoración de garantías y análisis de las opciones de financiación disponibles. Negociación con entidades financieras, fondos de deuda y family offices.
Valoraciones periódicas del portfolio, gestión activa de proyectos, reconversión de producto y optimización continua de costes de explotación. Reporting regular a inversores con métricas de rendimiento.
Coordinación del proceso de venta desde la valoración final hasta el cierre notarial. Búsqueda y cualificación de compradores, coordinación de due diligence del comprador y gestión hasta la firma.